Principios activos naturales

Para nuestro bebé, el más precioso de los tesoros, ingredientes nobles y naturales ricos en principios activos.


COSMÉTICA HABITUAL:

  • agua
  • aceites minerales (derivados del petróleo)
  • colorantes o perfumes y/o aditivos sintéticos
  • principios activos sintéticos o naturales 
  • MENOS DE 6% DE PRINCIPIOS ACTIVOS 

ALPADERM :

  • agua mineral* de los Alpes, captada a 1870m de altitud
  • aceite de jojoba bio**
  • aceite de onagra bio**
  • aceite de borraja bio**
  • principios activos naturales bio
  • aceites esenciales o extractos vegetales
  • 40 A 100% DE PRINCIPIOS ACTIVOS

Principales ingredientes de nuestros productos :

Aceite de jojoba/Simmondsia chinensis
Este arbusto, más comúnmente llamado “avellano silvestre”, crece en los desiertos de Centroamérica y Sudamérica. Tiene raíces que se extienden hasta 30 m de profundidad y se fijan en los suelos arenosos, captan su micro-humedad y de ese modo resisten a una sequía integral de 12 ó 18 meses. El aceite de jojoba se extrae de las semillas oleaginosas del avellano silvestre, obteniéndose una cera líquida a temperatura ambiente, utilizada desde hace siglos por los indios americanos por sus virtudes curativas y embellecedoras, mediante aplicación sobre la piel y el cabello.
Propiedades cosméticas: Su riqueza en insaponificables le confiere excelentes propiedades protectoras y antienvejecimiento. El aceite de jojoba es una verdadera cera líquida, cuya afinidad con el sebo de la piel mantiene la fina capa hidrolipídica protectora que recubre la piel. Además, activa la síntesis de la elastina y frena la pérdida de agua en las células. Todo ello la convierte en una substancia ideal para las pieles deshidratadas y muy secas. Este aceite revitalizador, antiarrugas y regenerador ayuda a la piel a conservar su flexibilidad, elasticidad y suavidad.

Aceite de onagra /Oenothera biennis
También llamada “primavera de noche”, la onagra, originaria de Norteamérica, llegó a Europa en el Siglo XVIII. Los indios ya apreciaban sus propiedades medicinales y nutritivas. Cuando llegan a la madurez, las cápsulas de su flor encierran varios centenares de semillas muy pequeñas de color pardo, de las que se extrae este aceite.
Propiedades cosméticas: Rica en vitamina E y en ácidos grasos esenciales (sobre todo el ácido gamma-linoleico), el aceite de onagra preserva la piel contra el envejecimiento precoz. Los ácidos grasos, excelentes para reducir la pérdida de agua de las capas superficiales de la epidermis y protectores de las membranas celulares, le confieren propiedades regeneradoras de primer orden: es suavizante, revitalizador, reafirmante y un verdadero antiarrugas. Por ello, el aceite de onagra regula la hidratación de todo tipo de pieles, ya sean grasas, secas o normales, y las protege contra las agresiones externas (sol, frío, viento, contaminación).

Aceite de borraja /borrago officinalis
Aunque menos conocido que el aceite de onagra, cuyas propiedades son bien conocidas, el aceite de borraja es aún más rico en ácido gamma-linoleico.
Propiedades cosméticas: Este aceite, excepcionalmente rico en ácidos grasos poliinsaturados y en vitamina A, D, E, y K, tiene un verdadero poder de regeneración de la piel. Devuelve flexibilidad, elasticidad y tonicidad, en particular a las pieles secas, desvitalizadas, cansadas. Al incorporarse al producto en un porcentaje mucho más importante de lo habitual, revela todos sus efectos benéficos; cabe destacar en especial una acción sobre las prostaglandinas que calma las tendencias inflamatorias.

Manzanilla romana /Anthemis nobilis
Originaria de Europa occidental y del norte de África, la manzanilla romana prospera actualmente en las zonas templadas de Europa. Las cantidades que se llegan a cosechar dependen sin embargo mucho de las condiciones climáticas. Sus propiedades son más “acentuadas” que las de la manzanilla alemana.
Propiedades cosméticas: En uso externo, se utiliza para la elaboración de lociones calmantes. La reciente comprobación de las propiedades de uno de sus componentes, el azuleno, le ha valido a la manzanilla un lugar de primera fila entre los productos fitocosméticos. Las propiedades antialergenas y suavizantes del azuleno lo convierten en la nueva panacea para las pieles sensibles. (De hecho, ¡ se utiliza desde hace mucho tiempo contra los eccemas !)

Espliego / Lavandula latifolia
Originaria de Persia y de las Islas Canarias, es muy probable que la lavanda fuera introducida en Francia por los focenses, como la viña y el olivo. Este pequeño arbusto de 20 a 60 cm. de altura crece en la región mediterránea y tiene predilección por las colinas áridas y calizas.
Propiedades medicinales: clasificada en el Siglo XVIII entre las plantas cefálicas, el espliego se utilizaba entonces de forma similar al romero contra las enfermedades nerviosas. También se utilizaba el agua de lavanda como calmante en el baño, pues ya por entonces eran conocidas sus propiedades antisépticas y calmantes.

Caléndula / Calendula officinalis
Muy extendida y cultivada en los jardines de la Europa templada, esta flor, también llamada “maravilla”, no existe en estado silvestre. Sus hermosas flores amarillas tienen muchísimas virtudes.
Propiedades cosméticas: La caléndula es un excelente activo para los tratamientos suavizantes. Hidratante y antiséptica, se la considera como la planta de la piel por excelencia. También es un protector para el tratamiento de grietas y lesiones cutáneas.

Espino cerval de mar / Hippophae rhamnoides
El espino cerval de mar es un arbusto espinoso que no puede vivir sin luz, hasta el punto de morir cuando se encuentra entre árboles más grandes. Busca el sol y los terrenos salinos y forma arbustos impenetrables en las riberas de la Manga y del Mar del Norte.
Propiedades cosméticas: Dos elementos específicos, un ácido graso raro – el ácido palmitoleico- y el carotenoide, ambos presentes en el espino cerval, tienen un efecto beneficioso sobre las quemaduras, eccemas y dermatitis. Además, su alto contenido en tocoferol (Vitamina E), reconocido por su efecto antioxidante, reduce los procesos oxidantes del interior de las capas epidérmicas. Su uso regular contribuye a mantener la belleza de la piel, a reducir la esclerosis y a prevenir la aparición de arrugas.

Azucena (Lilium candidum)
Celebrada por las antiguas civilizaciones mediterráneas, esta hermosa flor de suave aroma ya adornaba los jardines reales de la civilización minoica, como demuestra un jarrón pintado hallado en Cnosos.
Propiedades cosméticas: la azucena es un remedio externo tradicional de gran valor. Antiguamente, mucho antes de la invención del esparadrapo, sus pétalos conservados en aguardiente o macerados en aceite de oliva se utilizaban como vendaje antiséptico y cicatrizante, para tratar las quemaduras superficiales, las grietas y las lesiones cutáneas.

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